Hombre, 64 años, previamente independiente para actividades básicas y avanzadas, con antecedente de Diabetes Mellitus tipo 2 insulinorequiriente. Presentó infección por COVID-19 grave con estancia prolongada en UCI, requiriendo ventilación mecánica y realización de traqueostomía; además con secuela de Enfermedad Renal Crónica en manejo con diálisis peritoneal.
Presenta 9 meses después de dicha infección, cuadro de una semana de evolución consistente en malestar general, náuseas, emesis, edema progresivo de miembros inferiores y posteriormente lenguaje incoherente, disartria, desorientación, deterioro de su clase funcional y disminución progresiva del estado de conciencia, requiriendo nuevamente ingreso a UCI y ventilación invasiva. Posterior a la recuperación ventilatoria, ingresa remitido a una institución de Medellín para estudio etiológico; donde se encuentra hipertenso (160/82mmHg), con edema en miembros inferiores, con encefalopatía leve a moderada, disártrico, con sacadas oculares lentas, temblor lingual, temblor de acción en miembros superiores, rigidez en las 4 extremidades, marcha con pasos cortos, giro en bloque y disminución del balanceo de miembros superiores.
Al ingreso se evidenciaron los siguientes paraclínicos: creatinina: 8.58 mg/dl, BUN: 68 mg/dl, Urea: 117 mg/dl, pH:7.23, PaCO2:21 mmHg, HCO3: 8.9 mEq/L, PaO2: 69 mmHg. En la RM contrastada con espectroscopia se observaron lesiones ganglio-basales bilaterales tumefactas con hemorragias intralesionales y lesión parieto-occipital derecha, con realce parchado, con disminución de NAA, sugiriendo pérdida neuronal con valores de creatina y colina normales. Figura 1.
Figura 1. RM de encefalo contrastada con espectroscopia
Autores: Residentes de Neurología Universidad de Antioquia
Juan Carlos Rivera
Lisseth Trivino Charry
Darwin Stiven Narvaez